El escarabajo verde

Bancos comunitarios de semilla

Los bancos comunitarios de semillas representan una alternativa para la conservación de la diversidad vegetal. Mediante estrategias sencillas de selección y conservación de las semillas en las casas y campos de los productores, es posible preservar la riqueza genética local.

Estos bancos nacen como respuesta a la industrialización de la agricultura y, aún más importante, a la pérdida de diversidad genética debido a la predominancia de monocultivos y al uso de semillas comerciales. Se han promovido como una solución para proteger y revitalizar la biodiversidad agrícola.

Son estructuras que conservan en botes la diversidad genética. Se pueden almacenar semillas de: maíz, calabaza, frijol, quelites, chiles, tomates, miltomates, frutales, medicinales, entre otras especies. Se basan en un sistema de préstamo y devolución muy similar a un banco comercial, con la diferencia de que las transacciones no son en dinero, sino con semillas.

Su importancia dentro de la ecología radica en:

Este tipo de estrategias también tiene la posibilidad de conexión con otros ámbitos, lo cual fortalece la sostenibilidad a largo plazo. Dentro de estas conexiones se encuentran: el desarrollo sostenible, la agroecología, la seguridad alimentaria y la conservación cultural. Como se puede observar, los bancos comunitarios de semillas tienen muchos beneficios que principalmente benefician a los productores locales y les ayudan a mejorar el rendimiento de los cultivos a largo plazo.

Compartir en Facebook Compartir en Twitter Copiar enlace

Enlace copiado al portapapeles