El conocimiento ecológico tradicional es un conjunto de conocimientos sofisticados sobre el entorno, la flora y la fauna, así como sobre el uso de diversas especies dentro de las poblaciones.
Dentro de sus principales características encontramos:
- Diversidad biocultural
- Sistemas agrícolas tradicionales
- Uso sostenible de recursos naturales
- Medicina tradicional
- Conocimiento sobre el clima y los ecosistemas
Todas estas características, por sí solas, establecen los modelos de desarrollo y las prácticas que se deben seguir para conseguir una buena producción a lo largo del desarrollo de un cultivo. La diversidad biocultural permite el desarrollo de prácticas y conocimientos ecológicos adaptados a diversos entornos y condiciones, ayudando a conservar ecosistemas locales y ofreciendo soluciones a problemas ambientales.
Los sistemas agrícolas tradicionales, como la milpa, son altamente sostenibles y mejoran la fertilidad del suelo. Siguiendo un enfoque agroecológico, se pueden controlar plagas y enfermedades sin necesidad de productos químicos. Incluso podemos usar los mismos cultivos, como en el caso del frijol, que fija nitrógeno en el suelo, beneficiando al maíz, mientras que las calabazas pueden cubrir el suelo evitando la erosión. Para lograr este control de plagas y enfermedades, se hace uso de los recursos disponibles, incluso dentro de la milpa. Mediante el uso sostenible de los recursos, se asegura la sostenibilidad y se fomenta la conservación de la biodiversidad. Estas prácticas pueden servir como modelos de conservación y manejo de recursos.
Cuando hacemos uso de estos recursos, generamos muchos más. Regularmente, existe flora y fauna silvestre en una milpa, además del cultivo que se desarrolla en ella. En su mayoría, podemos encontrar plantas medicinales que tienen uso en el control de enfermedades. La medicina tradicional es muy popular dentro de las tradiciones mexicanas, ofreciendo alternativas accesibles y económicas para el cuidado de la salud. Se basa en el estudio de plantas que han sido utilizadas hasta la era moderna.
Para poder adaptar las prácticas e incluso obtener un buen rendimiento de cosecha, es crucial el conocimiento sobre el clima y los ecosistemas. Este es uno de los conocimientos más representativos, ya que anteriormente las personas mayores podían predecir el clima de manera exacta gracias a su observación y conocimientos.