El escarabajo verde

Derecho a la alimentación

El panorama actual de bienestar a nivel nacional está en declive. Con el paso del tiempo, las personas tienden a enfermarse más y muestran un alarmante deterioro en su salud. Este es un tema multifacético que requiere soluciones diversas. El bienestar de las nuevas generaciones en una nación es un reflejo directo de la calidad de vida y el nivel de desarrollo. Sin embargo, en México, este índice no suele ser favorable, especialmente entre los niños, quienes enfrentan problemas como desnutrición, sobrepeso y obesidad desde temprana edad.

Para abordar este problema, desde 2011 se reconoció el derecho a la alimentación, definido como: “Toda persona tiene derecho a una alimentación nutritiva, suficiente y de calidad”. Este derecho implica asegurar una nutrición adecuada que permita alcanzar el más alto desarrollo físico, emocional e intelectual. Además, se busca complementarlo con condiciones óptimas en vivienda, trabajo, educación, salud, agua y entorno ambiental favorable para el desarrollo, así como aspectos emocionales.

Todos estos estándares de bienestar están vinculados a la seguridad alimentaria, que se logra cuando todas las personas tienen acceso físico y económico en todo momento a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos que satisfagan sus necesidades y preferencias alimentarias.

Sin embargo, aunque el derecho a la alimentación es crucial, es igualmente importante considerar qué es lo que se consume. Para comprender mejor cómo afecta lo que consumimos a nuestro cuerpo, es necesario analizar la cadena de producción de los alimentos antes de su consumo. Esta cadena incluye diferentes procesos, como:

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