La sociedad es el núcleo donde se desarrollan las personas desde que son conscientes, de tal forma que las oportunidades y actividades que realicen en la sociedad serán definidas en cierto porcentaje por su contexto social.
En este aspecto existe un concepto que determina dichas oportunidades a través de la sociedad, nos referimos a la inclusión y equidad social, la equidad social está reconocida dentro de los derechos universales de la población y se refiere al derecho que las personas tienen a la participación, que se reconozcan y satisfagan sus necesidades de salud, vivienda, educación y alimentación.
Dentro de este ámbito de inclusión y equidad social se busca también que hombres y mujeres tengan las mismas oportunidades para participar, asumir cargos, liderazgo, tomar decisiones en el uso, acceso, control y propiedad de los recursos en las cadenas de producción y valor.
Sin embargo, en los últimos años esta búsqueda de inclusión se ha desplazado mediante las diferencias de género que se han implantado desde generaciones anteriores, por lo cual, han originado que las mujeres no tengan las mismas oportunidades que los hombres, a dar más valor a las actividades que realizan, a las ideas y pensamientos e incluso que se hagan valer los derechos de algunas personas sobre otras.
Por lo que un punto de vista de inclusión y equidad social representa una ventaja, por su lado la equidad económica nos dice que todos tenemos derecho a percibir una ganancia por las actividades productivas que desempeñamos. Asimismo, dentro de las ventajas que supone la inclusión y equidad social tenemos:
- Recuperación de la identidad y vida campesinas.
- Mejora de las relaciones de poder en la familia.
- Fortaleza de las nuevas generaciones a través del intercambio de conocimientos con los adultos mayores.
- Fortalecimiento e impulso de organizaciones locales y redes de colaboración.
- Se podrá contar con buenas condiciones de trabajo, con insumos, herramientas y equipos útiles.